Muchos días después de hacer un ejercicio le doy a los niños esta ficha para que la rellenen, de esta forma son ellos mismos quienes evalúan su cuaderno y son conscientes de su letra, de la ortografía y de la presentación. En cada hueco describen un poco cómo ven ellos que lo han hecho: si su letra ha sido buena, si lo han hecho rápido y no se le entiende, si han cometido pocas faltas de ortografía, escriben algunas palabras que no han escrito bien, valoran su presentación…